La hora de aventura empezó, Dijo Dan… el y sus amigos Jona y Kevin de unos 12 años acostumbraban a pasar el fin de semana entero en vela jugando videojuegos o retándose mutuamente en pruebas de valor, la madre de Kevin es enfermera, trabajaba hasta tarde y los chicos aprovechaban el tiempo a solas para divertirse.

 

Era el turno de Jona, debía entrar al baño, encender la vela roja y decir nueve veces “Verónica” frente al espejo, el cerro la puerta encendió la vela y miro sus ojos fijamente en el espejo “Verónica, Verónica, Verónica, Verónica, Verónica, Verónica… Verónica…. Verónica ……. Verónica…….”

 

No escucho nada, apago la vela y fue hacia la puerta, para su sorpresa esta no abría, llamo a los chicos por ayuda pero no podía escucharlos, en medio del desespero golpeaba la puerta con toda su fuerza y gritaba sus nombres con fuerza, paso una eternidad y de pronto escucho los gritos de sus amigos, esto lo altero aun mas, se acerco al espejo del baño y lo rompió con el puño, sus amigos inmediatamente abrieron la puerta, la broma se les salio de las manos y Kevin estaba sangrando y temblando de miedo, Dan busco el botiquín de primeros auxilios y de inmediato limpio la herida sin dejar de burlarse de su amigo, Kevin siempre era el blanco de las bromas por ser el menor, Jona no paraba de reírse, pasaron el resto de la noche jugando videojuegos y de vez en cuando mandaban a Kevin al baño en tono burlón.

 

Otro fin de semana llego, estaban emocionados por un nuevo juego Amnesia: a machine for pigs, a las 12pm empezaron a jugar, querían pasar el juego entero el mismo día, prometía ser terrorífico… al rededor de las 2am los chicos estaban sumamente aburridos, el juego ni se acercaba a sus expectativas, uno de ellos decidió buscar retos en internet y se encontró con algo muy interesante.

 

Baby blue

Para jugar Baby blue, se necesita estar en un baño sin ventanas y de noche. Cierra la puerta y abre la canilla del agua caliente y espera a que el vapor empañe completamente el espejo.
Entonces con tu dedo escribe en el espejo:
“Baby Blue”
Luego de esto apaga la luz. Junta tus brazos como si estuvieras cargando a un bebe y espera.

 

¿Funcionara con un espejo roto? pregunto Dan mirando a Kevin, “Inténtalo si eres tan valiente” recibió como respuesta. Dan dijo -Cargare al mocoso y le cambiare el pañal, esa mierda si que es terrorífica- todos estallaron en carcajadas y abandonaron el videojuego.

 

Ya en el baño, Dan estaba frente al espejo sus amigos cerraron la puerta y se pegaron a ella para escuchar, Dan abrió la llave del agua caliente, cuando el vapor hizo su parte escribió en el espejo “Baby Blue” y apago la luz. Luego junto sus brazos meciendo a un bebe imaginario y cerro los ojos, contó unos diez segundos en su mente y abrió los ojos con una sonrisa. “Baby ven con papi” pensó.

Sintió un peso extraño en sus brazos y su sonrisa se borro de golpe, sus brazos sintieron un frió espectral, seguía meciendo y el frió era mas intenso, era como cargar un bloque de hielo, unos pequeños dedos tomaron su pulgar, en este momento Dan estaba totalmente fuera de si, no podía reaccionar, evitaba incluso respirar.

Siguió meciendo y esos deditos empezaron a rasgar su piel, se sentían como pequeñas garras entrando con facilidad en sus brazos.. intento separar los brazos y soltar lo que sea que estaba cargando pero sintió como las pequeñas manos intentaban alcanzar su rostro, rasgaron su ropa y un hilo de sangre bajo por su cuello, estaba cargando un pequeño demonio, pesado e inquieto, pero no se atrevía a soltarlo, estaba paralizado de miedo.

Dos luces rojas aparecieron en el espejo, eran ojos.. brillaban tanto que causaban un pequeño resplandor que permitía ver como se acercaba una mujer por el espejo a punto de salir de el, ella tenia medio cuello desgarrado, le colgaban pedazos de carnes de sus hombros y tenia la cara blanca con una expresión de locura “DEVUÉLVEME A MI BEBE” escucho en una voz femenina espectral y no pudo evitar gritar, sus amigos abrieron inmediatamente la puerta y lo encontraron tirado en el piso, en posición fetal llorando, gimiendo y sangrando de sus profundas heridas. Salieron de la casa gritando por ayuda y un vecino los llevo al hospital mas cercano.

 

En el hospital nadie creyó la historia de los jóvenes, era imposible que un chico se encerrara solo en un baño y saliera con heridas tan graves, pensaron que los chicos habían tenido una pelea que se salio de control y tuvieron que llamar a la policía.

 

Dan se recupero de sus heridas, pero nunca volvió a hablar.